La ginecología se está moviendo hacia una medicina más personalizada. La prueba de VPH como tamizaje principal permite espaciar los controles en pacientes de bajo riesgo y concentrar los recursos donde importan.
En dolor pélvico y endometriosis hay mayor conciencia clínica y mejores herramientas de diagnóstico por imagen, lo que reduce años de consultas sin respuesta. En menopausia, el foco está en la indicación individualizada de terapia hormonal y en las alternativas no hormonales.
También cambió la forma de atenderse: la telemedicina resuelve consultas de resultados, ajustes de tratamiento y consejería, y deja la presencialidad para lo que realmente requiere examen físico.
