El control anual es la herramienta más eficaz para detectar problemas antes de que den síntomas. Incluye:
- Tu historia clínica y tus antecedentes familiares.
- Papanicolau y estudio de VPH según tu edad.
- Examen de mamas y, si corresponde, mamografía.
- Ecografía ginecológica cuando está indicada.
- Revisión de anticoncepción, ciclo y salud hormonal.
Es además el espacio para hablar de lo que no te atreves a preguntar en el día a día: dolor, deseo, ánimo, cansancio, anticoncepción. Un año pasa rápido y muchas patologías avanzan en silencio. Agendar una vez al año es la mejor inversión en tu salud.
