Las hormonas son mensajeros químicos. Los estrógenos cuidan huesos, piel y mucosas; la progesterona prepara el útero y ayuda a dormir; la testosterona aporta energía y deseo.
Cuando algo se desordena
Lo notas en el ánimo, en la piel, en el sueño, en el peso o en la libido. También puede aparecer un sangrado irregular, acné, caída de pelo o cansancio permanente.
Antes de pensar en suplementos o dietas milagrosas, conviene medir. Un perfil hormonal bien indicado, junto con tu historia clínica, permite saber qué está pasando y tratarlo con precisión: a veces basta un ajuste en el estilo de vida y otras veces se necesita tratamiento médico.
