El suelo pélvico es un conjunto de músculos que sostiene vejiga, útero y recto. Factores como embarazos, partos, estreñimiento, tos crónica o el paso del tiempo lo debilitan y aparecen las fugas de orina, la pesadez o la falta de sensibilidad.
Qué ayuda
- Reconocer los músculos: imagina que intentas cortar la orina y retener un gas a la vez.
- Contracciones lentas de 5 segundos y rápidas, varias veces al día.
- Prestar atención a la respiración: la contracción ocurre al exhalar.
- Cuidar el estreñimiento y evitar cargar peso si hay dolor.
Si hay dolor, fugas frecuentes o sensación de bulto, la evaluación profesional con fisioterapia es el mejor camino. Es un tema del que sí se puede hablar.
