La teleconsulta no reemplaza el examen físico, pero resuelve mucho: revisión de exámenes e imágenes, ajuste de tratamientos hormonales, consejería en anticoncepción, seguimiento de embarazo de bajo riesgo y apoyo en menopausia.
Cuándo sirve especialmente
- Vives lejos o tienes poco tiempo para trasladarte.
- Necesitas revisar un resultado o ajustar una dosis.
- Buscas orientación antes de decidir un tratamiento.
Si en la conversación aparece un síntoma que requiere examen, te derivamos a una consulta presencial. La tecnología debe facilitarte el acceso, no reemplazar el criterio clínico.
